Contexto interno y externo de la comunicación global
En la comunicación global se distinguen dos contextos, que consisten en formas de comunicación internas y externas. La comunicación interna se apoya en los mensajes entregados desde el interior de la organización, a todos aquellos asociados que forman parte de su red. Mientras que la comunicación externa se enfoca en el intercambio de información fuera del ambiente empresarial, usualmente de manera internacional.
En este contexto, comunicación global puede entenderse como el impulso evidente de controlar y producir un impacto favorable. Tanto en interacciones externas como internas. Para lo cual se requiere tomar en cuenta los recursos tecnológicos, equipos y herramientas existentes y necesarias en los procesos productivos.
Por cuanto, desarrollar ideas de los aspectos internos y externos conlleva, necesariamente a conducir ambos polos para producir todo un claro entramado. Mismo que debe responder con claridad a: objetivos, alcance, espacio, contenido, la filosofía de la organización y los servicios que ofrece.
Es importantes identificar las aristas principales en la comunicación interna, tales como: informar, convocar, participar y reflexionar. Mientras que en la comunicación externa son: negociar, persuadir, invitar, solicitar.
Para que la comunicación global sea exitosa, la organización debe garantizar el funcionamiento bajo ciertos criterios y valores. A saber, honestidad, transparencia, equidad, rectitud, confianza e inteligibilidad.
Siendo la empresa una red en sí misma, que forma parte de una red externa global, debe cumplir también con requisitos tecnológicos mínimos. A su vez estos permitan funcionar y mantener su sostenibilidad en un mundo digital.
El futuro inmediato de la comunicación global
El futuro anuncia infinidad de posibilidades, partiendo de los avances actuales. Entre los que se encuentran el comercio electrónico, el teletrabajo o la educación a distancia. Al igual que el papel de la telefonía móvil como instrumento indispensable para la transmisión de informaciones y transacciones instantáneas.
El mundo cambió sus paradigmas comunicacionales, encontrándose inmerso en un contexto global. Si bien es cierto que este contexto resulta altamente complejo, y parte de la sociedad, con menos recursos aún no tiene acceso a ella. Por otra parte ha contribuido, sustancialmente, con mejorar la calidad de vida de amplios sectores de la sociedad.
Es el caso, que la actividad laboral no tiene ya en la actualidad el valor absoluto de otros tiempos, teniendo en cuenta que cada vez reduce más sus tiempos. En este sentido el ocio se configura como un pilar fundamental en la era de la comunicación global.
Incluso las innovaciones tecnológicas dan lugar a nuevos retos y al desarrollo de habilidades y conocimientos. Esta realidad ha hecho desaparecer trabajos rutinarios y repetitivos. Los cuales se convierten en tareas inteligentes que requieren creatividad, iniciativa, apertura y adaptación acorde con los tiempos.
De igual forma, se aprecia que la comunicación global otorga un poder individual dentro de lo colectivo. Por ejemplo las nuevas tecnologías están permitiendo al individuo autogestionarse,. Para ello cuenta con el ambiente virtual y real para generar nuevos servicios y emprendimientos personalizados. Conocido hoy en día como “marca personal” en los medios digitales.
Por otra parte, la supervivencia de las empresas en un mundo globalizado entra en un proceso de fortalecimiento y modernización estratégica permanente. Así sus medios, técnicas, sistemas y canales son más eficaces, rápidos y productivos.
De cara de afrontar el nuevo nivel de exigencia de las próximas demandas comunicacionales y sociales, se debe prevenir el escenario que se avecina. Por cuanto las empresas que detentan la propiedad de los medios de comunicación tendrán que manejarse con decisión.
En cualquier caso, hacer frente a los nuevos retos implica contar con el impresionante desarrollo tecnológico de la comunicación. Y las organizaciones deben ser previsivas en ese sentido. No en vano ya se apunta a crear nuevas posibilidades con alcance aún desconocido, pero que están latentes. Frente a la expectativa de evaluar y aprovechar las posibilidades emergentes es necesario integrar los recursos necesarios. Con la finalidad de optimizar la gestión interna en el universo de la comunicación global.
“Todos y cada vez más somos conscientes de que la percepción del mundo se realiza en buena medida a través de los medios y tecnologías de la información y de la comunicación: prensa, radio, televisión, Internet, provistos de nuevos códigos, nuevos lenguajes, junto al lenguaje verbal que sigue siendo el sustrato común a todos los demás códigos comunicativos”. Barthes (1986).
Hay que tomar en cuenta que los medios televisivos pueden convertirse en el próximo milenio en la punta del iceberg de la comunicación global. Para ello cuenta con diversos medios informativos, dentro de los cuales, una incipiente cultura del ocio ya está presente.
La comunicación global ha cambiado con internet ya que exige transparencia, una red integral y novedosas herramientas tecnológicas. En la actualidad, las fronteras entre relaciones públicas, marketing, publicidad y comunicación cada vez se encuentran más desdibujadas. Esto convierte el escenario en algo más global, y cambiante.
El desarrollo de las conexiones llega hasta Internet y continuará sin duda en el futuro, proporcionando una revolución lingüística relevante para la comunicación global. A partir de ella tendrá incidencia en la cultura, en la filosofía. Incluso introducirá nuevas formas de conocimiento en la economía de la información.